Los 5 errores más comunes en la recogida de residuos peligrosos (y cómo evitarlos)
La gestión ambiental no es solo una cuestión de ética o de responsabilidad social corporativa, es una obligación legal estricta. Sin embargo, en el día a día industrial, es fácil cometer errores.
La recogida de residuos peligrosos dentro de una empresa es uno de los puntos más críticos, y un proceso que puede acarrear sanciones económicas graves, riesgos para la salud del personal y daños irreparables al medio ambiente.
A continuación, repasamos los errores más comunes que se cometen en la gestión interna y en la recogida de residuos peligrosos y cómo puedes ponerles solución:

1. Falta de clasificación en el origen de la recogida de residuos peligrosos
Uno de los errores más habituales y peligrosos es mezclar diferentes tipos de desechos en un mismo contenedor. Mezclar disolventes con aceites, o trapos contaminados con basura orgánica, no solo dificulta y encarece el proceso de eliminación, sino que puede provocar reacciones químicas imprevistas, explosiones o gases tóxicos en la recogida de residuos peligrosos. Es decir, cada residuo debe ir en su sitio específico y diferenciado, puesto que la separación en el origen de la recogida de residuos peligrosos es la base de una gestión eficiente.
2. Almacenamiento y etiquetado incorrecto en la recogida de residuos peligrosos
No sirve de nada separar los residuos si luego se guardan en envases defectuosos, expuestos a la intemperie o, peor aún, sin identificar. La normativa vigente exige que cada contenedor esté perfectamente etiquetado con el código LER (Lista Europea de Residuos) correspondiente, los datos del productor y los pictogramas de peligro o precaución visibles. Si en la retirada no saben qué hay dentro de un bidón, la recogida de residuos peligrosos se vuelve inviable y altamente arriesgada.

3. Superar los plazos máximos de almacenamiento en la recogida de residuos peligrosos
La ley y la normativa vigente dictaminan cuánto tiempo puede almacenar una empresa este tipo de sustancias en sus instalaciones antes de su retirada definitiva. Por lo general, el plazo máximo es de 6 meses. Acumular este tipo de residuos de forma indefinida es una infracción grave. El espacio de almacenamiento temporal debe ser un área de tránsito, no un vertedero improvisado.
4. No contar con un espacio acondicionado (Zonas de almacenamiento) en la recogida de residuos peligrosos
Los residuos peligrosos no pueden dejarse en cualquier esquina del almacén. Deben estar en una zona específica que cumpla con requisitos de seguridad exigentes:
- Cubetos de retención: Para evitar que un derrame llegue al suelo o al alcantarillado.
- Ventilación adecuada: Especialmente si se manipulan productos volátiles.
- Protección contra el clima: Evitar que la lluvia o el sol directo alteren los compuestos.
5. Dejar la recogida de residuos peligrosos en manos no autorizadas
Este es el error definitivo. Contratar a un transportista convencional o a una empresa que no cuente con las certificaciones y autorizaciones de la comunidad autónoma correspondiente te convierte en responsable directo de lo que ocurra con esos residuos
La recogida de residuos peligrosos debe ser ejecutada en exclusiva por un Gestor de Residuos Autorizado, quien emitirá el correspondiente documento de control y seguimiento (DI o documento de identificación) que demuestra que has cumplido con la legalidad.
La prevención en la recogida de residuos peligrosos es tu mejor inversión
Evitar estos errores no solo te librará de sanciones económicas, sino que también creará un entorno de trabajo seguro y eficiente.
Si tienes dudas sobre si estás cumpliendo correctamente con los protocolos o necesitas externalizar la recogida de residuos peligrosos o gestión de residuos con total tranquilidad. En Escor nos encargamos de todo el proceso.